El mullet femenino lleva varias temporadas ganando terreno en peluquerías de todo el mundo, y en 2026 sigue siendo uno de los cortes más solicitados. Lo que antes era considerado un estilo extremo hoy aparece en versiones mucho más suaves y adaptadas a distintos tipos de cabello y personalidades. Para una estilista, saber ejecutarlo bien y saber cuándo proponerlo marca una diferencia real en la fidelización de clientas.
Por qué el mullet femenino sigue en tendencia
En 2026 el mullet femenino ya no es el corte extremo que muchas clientas recuerdan. Las versiones más pedidas hoy son más suaves, con transiciones más graduales y un acabado que encaja con estilos muy distintos. Lo que lo hace tan interesante es su versatilidad, ya que funciona bien en cabello liso, ondulado y con textura natural, lo que significa que hay un perfil muy amplio de clientas a las que se puede proponer sin que sea un paso demasiado arriesgado.
Variantes más pedidas en peluquería
- Mullet suave: es la versión más fácil de proponer a clientas que sienten curiosidad por el estilo pero no quieren un cambio demasiado marcado. La transición entre la parte delantera y la posterior es gradual, con capas que suavizan el contraste. Es ideal para clientas que buscan renovar su look sin alejarse demasiado de lo que ya conocen.
- Mullet con textura o shaggy mullet: incorpora capas desestructuradas que aportan volumen y movimiento en toda la melena. Funciona especialmente bien en cabellos ondulados o con rizos, porque aprovecha la textura natural para que el corte tenga presencia sin necesidad de peinado elaborado. Es una variante muy popular entre clientas jóvenes que buscan un estilo con actitud y fácil de mantener en casa.
- Mullet moderno con degradado: combina la estructura del mullet con un degradado en los laterales, lo que le da un acabado más limpio y definido. Es la opción más solicitada entre clientas con un estilo urbano o que quieren algo más trabajado visualmente. Requiere más precisión en la ejecución, especialmente en la zona de transición entre los laterales y la parte superior.
Cómo adaptarlo según el tipo de cabello
- En cabello liso, el mullet necesita capas bien distribuidas para que no quede plano ni sin forma.
- En cabello ondulado, las capas trabajan a favor del movimiento natural y el resultado es más dinámico con menos esfuerzo.
- En cabello rizado, hay que tener especial cuidado con el largo final, ya que el rizo encoge y lo que parece suficiente largo puede quedar más corto de lo esperado una vez que el cabello vuelve a su forma natural.
Cómo proponerlo a la clienta
No todas las clientas que llegan con una referencia de mullet tienen claro qué variante les conviene. Parte del trabajo de la estilista es analizar el tipo de cabello, la forma del rostro y el estilo de vida de la clienta antes de empezar a cortar, por ejemplo: una clienta que no quiere peinarse mucho en casa, necesita una variante distinta a una que disfruta del proceso. Esa conversación previa es lo que garantiza que el resultado se vea bien no solo el día del corte, sino también en las semanas siguientes.
Mantenimiento y recurrencia
El mullet femenino necesita retoques regulares para mantener la forma, especialmente en la zona delantera y en las capas. Esa frecuencia de visitas es una oportunidad concreta para fidelizar a la clienta y mantener la agenda activa. Con Zagenda puedes gestionar esas citas de forma sencilla, sin llamadas ni mensajes sin respuesta.



